Con la llegada del otoño hay menos horas de luz y los rayos solares calientan menos. Por eso es la época ideal para realizar los tratamientos de la piel tras los cuales debemos protegernos del sol. El otoño y el invierno son mis épocas favoritas para hacer peelings y tratamientos de rejuvenecimiento laser. A continuación te explico con más detalle en qué consisten.

Peeling

Los peelings llevan utilizándose para mejorar la piel y tratar sus imperfecciones desde hace miles de años. Afortunadamente la ciencia avanza, y hoy en día disponemos de unas preparaciones extremadamente seguras que ofrecen excelentes resultados. Existen peelings para casi cualquier problema de la piel, como pueda ser la apariencia apagada, la sequedad, las manchas producidas por el sol o los embarazos, así como peelings diseñados para atenuar arrugas y rejuvenecer la apariencia. Algunos, como el fenol, pueden quitarte 10 años de encima en una sola sesión.

Hacer un peeling no es complicado, pero es un acto médico y debe realizarse bajo estricto control de tu especialista. Tras limpiar la piel y acondicionarla se aplica la solución de peeling, habitualmente en varias capas, según recomiende el laboratorio y el criterio de tu médico. Algunos peelings necesitan neutralizarse para que dejen de actuar, mientras otros son neutralizados directamente por la piel del paciente. En cualquier caso, al finalizar el tratamiento se aplican otra serie de sustancias para potenciar los efectos del peeling, calmar la piel y protegerla.

Lo más frecuente, sobre todo para los peelings más superficiales, es realizar una sesión mensual durante 4-6 meses, ya que con cada aplicación se va mejorando el aspecto de la piel. El peeling de fenol es tan eficaz que normalmente una sesión es suficiente.

Laser

El rejuvenecimiento laser CO2 ablativo sigue siendo la terapia de elección para las arrugas finas, las cicatrices de acné y otros problemas dermatológicos del rostro. En el pasado este tratamiento suponía un largo periodo de recuperación en el cual era muy difícil salir a la calle sin llamar la atención. En los últimos años las terapias fraccionadas han conseguido obtener grandes resultados sin apenas baja laboral o social.

El rejuvenecimiento laser CO2 se realiza de manera ambulatoria. Lo más habitual es anestesiar la piel con una crema y pequeñas infiltraciones de anestesia en la cara. Así el procedimiento se tolera perfectamente. El rayo laser crea diminutas columnas en la piel, lo que estimula la formación de colágeno y otras fibras que reafirman el rostro y borrar pequeñas arrugas o marcas de acné. Las manchas producidas por el sol también mejoran con este tratamiento.

Al finalizar el tratamiento laser CO2 la piel se enrojece, como si se tratase de una quemadura solar, aproximadamente durante una semana. Al principio se recomienda aplicar alguna crema espesa para mantener la hidratación de la piel, pero en pocos días se puede usar una crema hidratante más fluida e incluso maquillaje para disimular el enrojecimiento. Tras 7 días lo habitual es que la piel haya reepitelizado y que la rojez haya desaparecido.

Los resultados definitivos se ven al tercer mes, y una sesión suele ser suficiente. No obstante, de vez en cuando puede repetirse para mantener o mejorar el aspecto de la piel.

Protección solar

Tanto los peelings como el laser CO2 generan un daño controlado, por lo que la piel es más vulnerable al sol y otros irritantes. Evitar la exposición al sol y utilizar un protector adecuado es imprescindible tras estos tratamientos. Por eso, el otoño y el invierno son las épocas ideales para su realización. Eso no quiere decir que no se puedan hacer en primavera y verano, pero en estas épocas apetece estar al sol y la protección solar es más difícil de llevar a cabo.

Si te ha gustado este post permanece atento, en las semanas sucesivas ampliaremos la información sobre estos tratamientos. ¡Hasta pronto!