Qué es

La (rinomodelación) o rinoplastia sin cirugía es una técnica que consiste en inyectar materiales de relleno bajo la piel de la nariz para mejorar su aspecto.

En mi práctica habitual es raro que recomiende esta técnica, y suelo aconsejar la rinoplastia para el tratamiento de las deformidades nasales. Os explico por qué.

Más del 90% de las personas que quieren cambiar el aspecto de su nariz desean que esta sea más pequeña. Con los materiales de relleno facial, como su nombre indica, siempre obtenemos un mayor volumen en la zona tratada, por lo que invariablemente tras una rinomodelación la nariz es más grande que antes, lo cual choca directamente con el deseo inicial de la mayoría de nuestros pacientes.

Lo que pretendemos con la rinomodelación es balancear las distintas partes de la nariz para disimular los defectos. Por ejemplo, una nariz con caballete se puede rellenar en el nasion (la parte entre los ojos) para producir una línea recta en el dorso. Esto elimina el caballete, pero a costa de hacer la nariz más grande.

Entonces, ¿cuándo recomiendo la rinomodelación?. Utilizo esta técnica en defectos menores de la nariz, como por ejemplo:

  •  Nariz en silla de montar, de boxeador o de cerdito: las narices con este aspecto tienen un hundimiento en el dorso muy antiestético. Estas narices, al contrario que la mayoría, necesitan ser más “grandes”, por lo que el aumento de volumen es beneficioso.
  •  Nariz levemente torcida: rellenando el lado “hundido” se camufla la torcedura y la nariz tiene aspecto enderezado.

¿Qué materiales se usan en la rinomodelación?

Habitualmente se utiliza el ácido hialurónico o la hidroxiapatita cálcica, que tienen un efecto temporal (entre varios meses y un año). Algunos médicos utilizan materiales de relleno permanentes, que no necesitan reinyectarse pasado un tiempo. Yo nunca utilizo materiales permanentes. La razón principal es que los riesgos de utilizar rellenos permanentes, aunque raros, son devastadores.